Wonder Woman 1984 y el maleficio de las segundas partes

Wonder Woman 1984, imagen cortesía de Waner Bros Pictures

Las expectativas eran altas ante la llegada de Wonder Woman 1984 (WW1984). Siendo un año bastante desafiante por la pandemia, el continuo retraso del estreno solo elevaba el entusiasmo. El trailer, los actores y el doble estreno tanto en salas como en el streaming (HBO Max), prometían repetir el éxito de su antecesora. Sin embargo, las mixtas opiniones de la audiciencia confirman la inesperada decepción por detrás de la película. Conviene discutir los motivos del maleficio de la segunda parte de Wonder Woman.

Primer maleficio: el tema

Hay inconsistencias en torno al tema de WW1984: el deseo. Este ha sido explorado en varias películas (incluso de superhéroes, por ejemplo Superman 2). La premisa en torno al deseo es el engaño, algo que no apoya ni la psicología, la antropología ni la filosofía. El deseo, per se, no es malo; es el motor e impulso de las acciones del hombre. Lo que ocurre con el deseo es el modo de cumplirlo, que puede ser por la via positiva (el esfuerzo) o la via negativa, mediante vicios como la violencia. Aquí podríamos decir que está el engaño y la trampa de la película.

En WW84, explora el deseo de la protagonista y de los villanos (en primera instancia), para luego corromper al resto de los personajes y extras en pantalla. El deseo es mostrado como una ilusión, que son motivados por las pasiones y el egoismo; y que desemboca en caos. La idea del deseo está patentada en una piedra forjada por un dios que no se muestra. Es decir, para que el espectador comprenda esto, se introduce un objeto con poder para manifestarlo, muy similar a las lámparas de los genios.

En WW84, el deseo de Diana/Wonder Woman es Steve. Esto sienta un precedente en el perfil de la protagonista, que no es desconocido para el espectador. Diana es una diosa, una amazonas. En la primera entrega, su deseo fue impartir justicia y para esto debía acabar con el dios Ares, de la guerra.

Diana ha sobrevivido 80 años en la tierra, alejada de los suyos. Este aspecto era una oportunidad única para mostrar el lado más personal e intimista de ella, quizás una película más acorde a las características de Joker. Explorar el deseo desde el trabajo, el sentido de la vida, la eternidad, desde sus poderes… Una diosa que se dedica a mirar cómo transcurre la vida de los otros.

Wonder Woman 1984, imagen cortesía Warner Bros Picture

Esta visión intimista se pierde por completo porque WW84 es, en realidad, una película romántica. Steve llega bajo unas circunstancias incongruentes del guion y el interés de Diana con él es para aliviar su soledad y su deseo sexual. Cuando se ve amenazada la permanencia del deseo, ella se resiste pero solo porque está perdiendo sus poderes. Y no hay un acto reflexivo sobre esto sino una escena donde Steve pide renunciar porque ella no tiene el control de la situación del planeta.

La trampa del deseo, premisa de WW84 ( que es incorporado en una escena inicial), es traer a Steve de la muerte porque Diana no enfrenta el duelo, vive de la nostalgia aunque han transcurrido 80 años de su último encuentro. Incluso WW84 contradice la representación de la superheroína en los comics sobre el feminismo, porque redujo a la protagonista a un personaje de telenovela que sufre por un hombre que no puede tener. Hubiese sido mejor, en cambio, mostrar que ella salió adelante y guarda una grata memoria de su mentor/primer amor en la tierra a través de su jet invisible (por ejemplo).

El deseo de Maxwell Lord en WW84, un empresario fracasado y que estafa a todos, es convertirse en la piedra del deseo. La película lo vuelve como una especie de genio mágico porque, por la magnitud del deseo, él mismo debió convertirse en una piedra. Como el deseo incurre en una trampa, a Maxwell le es arrebatada la salud. Pero este hombre, de la nada, se obsesiona más y más por cumplir deseos y llega hasta el presidente. Por ende, hay varias incongruencias en su perfil pero la principal es el deseo. Él modo de cumplir su deseo era convertirse en la piedra pero realmente su deseo es el poder. Maxwell Lord se aleja (demasiado) del concepto original de este villano en los comics.

Sobre Barbara Minerva/Cheetah recae también incongruencias en su deseo. En primer lugar, desea ser como Diana (según su percepción, bella y atrayente) sin percatarse que hereda la superfuerza. El espectador verá que su deseo se representa por medio de los tacones. Ella mira los tacones de animal print de Diana, desea ser como ella. Luego la transformación arranca por aprender a caminar en tacones y su evolución sobre los zapatos hasta ir a un gimnasio y golpear a un acosador en la calle. De la nada, su deseo de ser empoderada como Diana cambia a ser como un depredador. Los motivos no son explicados. Así, Barbara se convierte en Cheetah. La única explicación posible es que Warner quería dos villanos en WW84.

Segundo maleficio: el guion

Esta es la principal debilidad de WW1984. Tema predecible, dos villanos que no desarrollan su potencial, diálogos flojos, clichés, protagonista sin evolución, falta de lógica en las escenas, fanservice… Todo esto tiene como consecuencia que el espectador no conecte con la historia y es la gran falla que puede cometer un guionista. La mayor sorpresa es que la directora (quien fungió como co-guionista) participara en este desatino.

Wonder Woman 1984, imagen cortesía Warner Bros Pictures

Existen muchos clichés en WW84. Estos van desde la ambientación de la época, (que quedó reducido al vestuario y la Guerra Fría) a los villanos. En cuanto a los villanos, Maxwell Lord tiene más cualidades de Trump (por lo que la película tiene tintes de crítica política) y hacia el tercer acto quedó reducido a una caricatura. Barbara Minerva también tiene cualidades de los villanos de los 80, nerds torpes con complejo de inferioridad que se vuelven malos como Selina Kule/Gatúbela en Batman Returns o Max Dillon/Electro en The Amazing Spider-man 2.

Entre las incoherencias del guion destaca la vuelta de Steve. Su regreso es motivo de variados argumentos, siendo el fanservice el más adecuado debido a la popularidad de la pareja que formó con Diana en la primera entrega. Además, encarna en el cuerpo de otro hombre. ¿Por qué no se le devuelve el cuerpo si la piedra puede hacer surgir de la nada muros y armas nucleares?

Este otro hombre que es poseido por Steve no se muestra ni la familia ni el trabajo. Su cuerpo es usado para el sexo y está envolvido en situaciones violentas que lo ponen en peligro. Ni Diana ni el propio Steve piensan en las consecuencias morales de este acto y eso resulta perturbador para el espectador de WW84.

Otra incoherencia es el hecho de que Steve maneje un avión de los años 80, que por tecnología es superior y diferente a aquellos usados en la Primera Guerra Mundial. Este avión también estaba equipado con gasolina en un museo para ser usado.

Los poderes de Diana en WW84 son el resultado de una falta de lógica del guion, como el volver invisible objetos por casualidad hasta volar solo con su cuerpo. A esto se le suma el traje de Asteria, que simplemente está en su apartamento, sin proporcionar alguna información sobre cómo lo consiguió.

Por conveniencia, existe un satélite con tecnología superior a la década, que sirve para comunicar con todas las televisiones del mundo. El avión invisible solo es usado una vez. Diana y Steve encuentran a Maxwell en el desierto, en el único camino que existe en Egipto. La explicación de la piedra del deseo (que es clave en la película) es dado por un extraño en una escena de dos minutos.

El tercer acto es muy largo e incluye el discurso de Diana que es reiterativo. Los villanos no sufren consecuencias de sus acciones y parece (tal como se deja entrever en WW84) que todos los habitantes del planeta no perdieron la memoria durante estos eventos. La batalla con Cheetah busca mostrar que Diana (al menos) se enfrenta con alguno de los dos villanos, pues es impensable que ella golpee a un humano sin poderes.

Wonder Woman 1984, imagen cortesía Warner Bros Pictures

Tercer maleficio: la duración de la película

WW84 tiene una duración de dos horas y treinta y cinco minutos. Con las fallas de guion, la película se hace eterna para el espectador. Asimismo, la escena inicial en Themyscira dura 18 minutos. Para cuando aparece Wonder Woman, ya llevamos media hora de la película.

Además, solo existen cuatro escenas de acción con la heroína: el centro comercial, Egipto, la Casa Blanca y la de Cheetah. Y si se suma todos los minutos de estas escenas, no se llega ni a la media hora. Así, el resto de la hora y cuarenta y dos minutos se dedica al romance entre Diana y Steve.

Cuarto maleficio: aspectos técnicos

En WW84, tanto el CGI como el traje de Cheetah han sido motivos de comentarios de todo tipo. El CGI por el contraste de calidad y artificialidad en muchas escenas, que a simple vista lucen falsas. En cuanto al traje de Cheetah, tiene más apariencia de la película Cats. De ahí que se recurriera a modificar la iluminación, hacer la escena más oscura y encerrar el enfrentamiento con tomas cerradas.

Trailer de Wonder Woman 1984. Video cortesía de Warner Bros Pictures

Conclusión

WW84 resulta decepcionante. Su floja narrativa, sin construcción de personajes, junto a una baja calidad del concepto fotográfico del CGI, contrasta con la intención e interés de continuar con la historia de Wonder Woman. Los actores así como los colores vibrantes de la fotografía, las referencias a Indiana Jones en la escena de Egipto y la banda sonora, son las fortalezas de la película.

Sin embargo, si el espectador tiene que sacar conclusiones y explicaciones de cada escena para poder justificar lo que ve, existe entonces una falla de guion. Incluso hay algunos que buscan asociar el año 1984 con la obra de George Orwell 1984, en un intento de resaltar algún aspecto intelectual de WW84 que no existe. La directora ha añadido que la cinta es una crítica al capitalismo y al cambio climático, ambos argumentos no están presentes.

Wonder Woman 1984 cayó en su propia trampa: su deseo por la nostalgia es la única razón del uso de la década y las incongruencias del guion. La franquicia no está arruinada. Ya se habla de una tercera entrega y con la misma directora, quien ha manifestado que también quiere hacer una película sobre las amazonas. Quizás toca pensar en la historia, buscar buenos guionistas y tomarse el tiempo para escribir. Es la gran lección que nos deja esta película.

Para saber más sobre la ficha técnica de Wonder Woman 1984, visita IMDb.

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