The Witcher supera las expectativas del público

  • The Witcher (2019-) es la creada por Lauren Schmidt Hissrich.
  • Es la serie más ambiciosa de Netflix haya estrenado en su plataforma streaming.
  • Está basada en la serie de relatos sobre este personaje escrito por Andrzej Sapkowski.
  • La primera temporada abarca los dos primeros volúmenes: The last wish y Sword of destiny.
  • Cuenta con las actuaciones de Henry Cavill, Anya Chalotra y Freya Allan.
The Wicther, imagen cortesía Netflix

Desde el anuncio de la adaptación para la televisión de The Witcher,  los seguidores de los libros y videojuegos han pedido no compararla con Game of thrones. Aunque resulte difícil no hacerlo debido a que es la referencia más actual en cuanto a género fantástico en la televisión, se comprende el motivo de tal petición: no solo a nivel de presupuesto y de streaming son diferentes, sino también en cuanto al argumento. The Witcher es mucho más oscura, violenta y compleja que Game of thrones. Y existe un tratamiento más serio y respetuoso de sus personajes.

The Witcher sigue la vida de Geralt de Rivia, Yennefer y Cirilla en tres épocas diferentes hasta que coinciden en la línea temporal. Geralt es un brujo, un ser humano que a través de unas prácticas mágicas, sufre unas mutaciones que le permite pelear con monstruos. Yennefer es una hechicera que fue vendida por su padrastro por ser deforme, estudia magia para ponerla al servicio de los diferentes reinos de los hombres. Cirilla es una joven princesa que posee un extraño poder y, por el destino, estará unida a Geralt.

The Witcher, imagen cortesía Netflix

El tema es la monstruosidad. Esta no se limita a la rareza o la anormalidad que inspira miedo sino que (desde el primer episodio) se nos introduce su definición: “el menor de los males”. Con astucia, la creadora revela que los monstruos no son solo las criaturas que enfrenta Geralt (arañas, estringes, dragones) sino que son los humanos y sus ambiciones, codicias y prejuicios sobre la fealdad, la reputación, la soledad, la venganza, la ira, la traición, el desamor, el incesto, la conspiración, la marginalización (de los humanos hacia las criaturas), el maltrato, la infertilidad, el poder, el resentimiento, el miedo y el egoismo. A estos tópicos que también son subtemas se le suman el legado, la familia, la magia y el destino.

También se ha colado el discurso feminista en la escena entre Yennifer y la bebé asesinada. Aunque el feminismo está fuera de los contextos de los libros, la creadora ha aprovechado el momento actual del movimiento #MeToo para exponer (y quizás exagerar) la frustración de Yennefer.

Aun cuando la monstruosidad no es desarrollado en Ciri, sí se proyecta con Yennefer y Geralt. La serie amplió el pasado de Yennefer descrito en breves párrafos en los libros, para presentarla como una marginada y despreciada por su familia y comunidad. Su deformidad es la forma visible del complejo de fealdad que proyecta ante el espejo. Este es el monstruo que marcó su vida y la llevó a sacrificar el útero en favor de la sexualidad, con el fin de sumar ventaja y poder en el mundo.

Sin embargo, otro monstruo crece en ella y es la ira ante la culpa por sus decisiones. Decepcionada de las intrigas y conspiraciones en la corte (monstruos políticos), Yennefer se refugia como una hechicera que cura y busca curar su infertilidad. Geralt, por su parte, vive el escarnio público debido a los prejuicios en torno a lo que es. Busca estar solo la mayor parte del tiempo o en compañías fugases de mujeres para no comprometerse. Se ha resignado a la soledad (monstruo por excelencia), al desamor y a la infertilidad hasta que el destino le juega una mala pasada: tendrá la responsabilidad de cuidar a Ciri y esto le molesta porque ha aprendido a lidiar consigo mismo.

The Witcher, imagen cortesía Netflix

Netflix no escatimó en presupuesto para invertir en un dedicado departamento de arte, las coreografías de batallas, el casting y los actores. La selección de Henry Cavill como Geralt de Rivia ha sido acertada, quien transmite su compromiso a la pantalla. El actor no solo leyó los libros sino que condicionó su figura física, el tono de voz (muy semejante al Geralt de los videojuegos), el sarcasmo y la melancolía para caracterizar a su personaje. Lo mismo ocurre con Anya Chalotra en el rol de Yennefer.

Si ha de mencionarse las debilidades, la primera está en las líneas temporales del guion. Hay tres líneas temporales para cada personaje principal y aunque se nos presenta en simultáneo, cada uno está en una época distinta. La combinación de los tres al mismo tiempo despierta confusión en el espectador, quien tendrá la tarea de ordenar los tiempos para comprender que Geralt y Yennefer son personajes que envejecen muy lentamente.

La segunda debilidad es el CGI de los monstruos. Para aquellos que están acostumbrados al presupuesto de HBO, los monstruos presentados en The Witcher puede parecerles poco desarrollados. Se espera que para la segunda temporada y dada la popularidad y aceptación de la serie, Netflix invierta más en los efectos visuales.

Trailer de The Witcher. Video cortesía de Netflix

The Witcher no es una serie fácil de ver pero sí presenta un abundante panorama para discutir sobre el ser humano y su entorno, detrás de la capa de la fantasía que la cubre. Pero para disfrutarla hay que desprenderse de las comparaciones, un monstruo que todo espectador tiene. Por los momentos, la primera temporada ha superado las expectativas. Toca esperar por la segunda que se estrenará en el 2021.

Para saber más sobre la ficha técnica de The Witcher, visita IMDb.

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