Miniseries: los casos de The Young Pope y The New Pope

The New Pope, imagen cortesía HBO

Provocadora, irrevetente y desafiante: estos han sido los adjetivos usados para calificar las miniseries de HBO, producidas en conjunto con Canal+ y Sky. Por detrás de The Young Pope y su secuela The New Pope, se encuentra Paolo Sorrentino, quien ha puesto al Vaticano de moda. Ambas tienen estilos y temas diferentes. Y una es más completa que la otra.

The Young Pope

Desde el primer episodio de The Young Pope, el espectador quedará cautivado por la impecable dirección de arte, que parte de la recreación del interior de los edificios del Vaticano en los estudios Cinecittá (la Capilla Sixtina, la Basílica de San Pedro y la Sala Regia) pasando por el detalle de los vestuarios. Esto habla de la intención del director: envolver al espectador en la magnanimidad de la estructura de la Iglesia Católica.

Luego será atraído por la fotografía a través de la ironía en los planos, la luz y el color. Todo ello busca contradecir y acorralar al espectador. Quiere recordarle una y otra vez la complejidad de esta institución, sus posturas y valores que conviven con la fragilidad y el sufrimiento humano, las intrigas políticas, la corrupción, la economía, la pederastia, el aborto, la homosexualidad, el amor, la fe y Dios. Y con la fotografía ya se nos muestran los subtemas de la miniserie.

En The Young Pope, Sorrentino no aporta nada nuevo al conocimiento acerca del qué y cómo es un Papado. Jugará con ese conocimiento a través de su interpretación acerca de un Papa joven y conservador dentro de la estructura política y religiosa de la Iglesia Católica moderna. Por medio de la vida de Pio XIII, interpretado por Jude Law (hasta ahora el mejor personaje de su carrera), vemos la crisis de fe, el tema de la miniserie.

The Young Pope, imagen cortesía HBO

El espectador será conducido por una historia donde al principio es suspicaz con Pio XIII y al final de la temporada llega a sentir empatía, porque la evolución del personaje es también el crecimiento del espectador con la trama . La historia es cíclica: el hombre herido por el abandono familiar, que crece en el seno de la Iglesia Católica y que su fe transita entre el deber y la vanidad, termina aceptando y amando a la humanidad también contradictoria y con necesidad de afecto.

Espiritualidad y política son extremos opuestos que conviven en un mismo lugar. El Vaticano no solo es el lugar emblema del representante católico sino un Estado. Y el representante es un hombre que es visto más que eso, es idolatrado como a un rock star. Por ello, toda la banda sonora pertenece al género del rock, oponiéndose al cliché de los cantos gregorianos.

Trailer de The Young Pope. Video cortesía Sky Tv

The Young Pope es la serie más fuerte y completa presentada por Sorrentino. Existe un cuidado minucioso con la estructura visual que no opaca el humor sarcástico, el drama y la compasión del guion, centrado en el protagonista. El contenido de la serie no burla la fe católica, todo lo opuesto: desde la ficción expone la complejidad del hombre y su necesidad de Dios.

The New Pope

Sorrentino se tomó cuatro años para presentar otra miniserie. The New Pope no es la segunda temporada de The Young Pope. Desde los opening hasta los final credits, el espectador contempla que está ante otra miniserie diferente. Y lo primero que resalta es la estructura visual.

Mantiene la misma reputación de su predecesora en cuanto a la dirección de arte, la dirección y la música. En la fotografía, a diferencia de The Young Pope, hay un cambio completo a nivel estético. Desde las luces de neon pasando por la composición llena de símbolos mediante la dirección de arte, el tratamiento del color y la iluminación. Estos aspectos corroboran que Sorrentino desea hacer un proyecto más intimista y experimental.

La experiencia cinematográfica se convierte en un metalenguaje que será interpretada según la mirada del espectador. Por ejemplo, los gusanos en los oídos de unos ancianos o la cucharacha en las manos del sacerdote invocan la presencia del demonio, cuando también da a entender los prejuicios y la predisposición hacia el otro. Las monjas bailando eróticamente delante de la cruz de neón, un signo de blasfema para algunos, también puede comprenderse desde la teoría del cuerpo y el rol de la mujer.

The New Pope, imagen cortesía HBO

Las actuaciones en The New Pope exceden las espectativas. Ya no es solo Jude Law sino también John Malkovich, Silvio Orlando, Javier Cámara y los invitados Sharon Stone y Marilyn Manson. Especial mención se hace a Cécile de France en el rol de Sofia, la encargada de marketing en la Santa Sede, quien sobresale por el empeño de no dejarse intimidar en un entorno dominado por hombres.

El guion, por su parte, mantiene el humor que Sorrentino ya había trabajado en The Young Pope. En esta oportunidad los subtemas son las influencias y ambiciones de poder, escándalos sexuales, la homosexualidad, el feminismo, el erotismo, la depresión, la muerte, la avaricia, el placer, la dependencia emocional y a las drogas, los inmigrantes, el terrorismo, el amor, la relación con Dios y el cielo. El tema, no obstante, es el fanatismo.

En la serie vemos tres nuevos Papas: Francisco II, Juan Pablo III y el último que no revela el nombre. Pio XIII está en coma y pareciera que no va a despertar, según los médicos. En torno a su figura un tanto misteriosa para los feligreses, surge un grupo radical que ante la paranoia de una conspiración en el seno de la Iglesia, comete atentados terroristas para forzar una declaración en torno a su ídolo. Esto transcurre, mayormente, en el papado de Juan Pablo III.

Sin embargo, el fanatismo que trata Sorrentino no es solo el grupo adepto a Pio XIII. Francisco II en su muy corto papado se vuelve fanático del dogma de San Francisco de Asis. Tanto él como los franciscanos llevarán al extremo el dogma y atentarán contra el orden del Vaticano, a modo de venganza.

The New Pope, imagen cortesía HBO

Sorrentino nos quiere hacer ver que el fanatismo nace tanto en lo interno como en lo externo, en el individuo y en la sociedad. A lo largo de The New Pope se muestra cómo el fanatismo es capaz de trastocar la realidad, nublar los sentidos y la inteligencia, y herir a inocentes.

Sin embargo, este guion peca (y es su primera debilidad) al exaltar y hacer competir dos subtemas con el principal. Los subtemas son el feminismo y la depresión.

En cuanto al feminismo, Sorrentino busca explorar la figura de la mujer a través de Sofia, las monjas y Ester. El de Sofía está mejor logrado dado el carisma de la actriz. En cuanto a la postura de las monjas resulta superflua porque se queda solo en el dinero y unos huérfanos, intereses superficiales si se toma en cuenta la profundidad del tema principal. Se ha perdido una oportunidad de plasmar el conflicto para una participación más activa de la mujer dentro de la jerarquía.

A esta visión femenina se le suma el perfil de Ester, un personaje secundario en The Young Pope y que en The New Pope toma un rol más activo: fanática terrorista. Sorrentino la encasilla en estereotipos: se prostituye por dinero, es abandonada por el marido y se refugia en el terrorismo cuando no encuentra salida a su situación. Esto es una debilidad porque contradice al perfil de este personaje en The Young Pope.

En cuanto a la depresión, está mejor desarrollado gracias a la actuación de John Malkovich. John Brannox (Juan Pablo III) sufre de depresión debido a la muerte de su gemelo Adam. Sobre Adam estaban puestas todas las esperanzas de los padres, quienes lo veían como un Papa y John (buscando el afecto de estos) acepta este rol.

Sin embargo, en su Papado también tiene un hermano (Pio XIII) que yace en las sombras. Las comparaciones lo someten a una incrementada insatisfacción consigo mismo. Se refugia en la fe para encontrar un sentido al sufrimiento.

La historia de la depresión del Juan Pablo III se interrumpe por la evolución del fanatismo y la vuelta de Pio XIII, que representa la segunda debilidad del guion. Sorrentino trae de vuelta a Pio XIII para cerrar su historia y establecer el paralelismo entre él y el hermano de Juan Pablo III. Pero este paralelismo es solo interesante a la luz de la historia del nuevo Papa.

La debilidad está en que la miniserie vuelve a centrase en Pio XIII (a partir del séptimo episodio), pierde su fuerza e incluso contradice el nombre de la serie. Pio XIII no es el nuevo Papa, detalle que Sorrentino decidió omitir.

Trailer de The New Pope. Video cortesía HBO

The Young Pope y The New Pope son claros ejemplos del compromiso del director y creador por entregar un producto que respete al espectador, inclusive desde la fe o desde el entretenimiento. La prioridad de The New Pope fue lo estético más que lo narrativo y terminó por dispersar el sentido de la miniserie. Sin embargo, invito a verlas como un todo para comprender el cierre de la historia de Pio XIII, que a nivel visual guarda una metáfora vinculado a La Piedad, de Migue Ángel.

Para conocer la ficha técnica de The Young Pope, haz clic en IMDb.

Para conocer la ficha técnica de The New Pope, haz clic en IMDb.

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