The Mandalorian rescata la franquicia de Star Wars (2)

The Mandalorian, imagen cortesía Disney+

The Mandalorian es un éxito para Disney y nadie lo cuestiona. No solo rompió record de suscriptores en su primera semana sino que se convirtió en la serie más pirateada del 2019. The Mandalorian es la mejor serie de ese año tanto por el contenido como por la forma. En esta segunda parte desarrollo la forma de la serie.

La forma

En cuanto a la forma (la estructura), en The Mandalorian sobresale la música, la fotografía y la dirección. La música es diferente a las películas en melodía y en instrumentos utilizados. Es la primera gran diferencia que encuentra el espectador con el canon. La serie rompe con la banda sonora tradicional de John Williams.

La riesgosa apuesta fue plasmar los acordes de varios intrumentos (piano, flauta de la étnias indígenas Lakota y Navarro, batería, la guitarra eléctrica y el bajo), el uso de los sintetizadores y varios softwares. Todo esto con el fin de acentuar la personalidad ruda de los mandalorianos y así diferenciarlos del resto de las criaturas. Quien estuvo a cargo de tal responsabilidad fue Ludwig Göransson.

En cuanto a la fotografía, se puede hablar de tres aspectos: las transiciones, el stagecraft y el efecto Kulechov. En las transiciones, ellas imitan la estética de la primera trilogía. Esto no solo sirve como nostalgia sino que es la continuidad del lenguaje visual de las películas. Hay que recordar que The Mandalorian se desarrolla 5 años después de The return of the Jedi.

Gracias a The Jungle Book y The Lion King, Favreau pudo experimentar y elegir la mejor tecnología para The Mandalorian. Por ende, se ha omitido la pantalla verde y en su lugar, se usa unos fondos digitales (Stagecraft) donde se proyectan las imágenes (previo diseño) al momento de filmar.

Uso de los virtual sets en The Mandalorian. Video cortesía de VFX Geek.

El stagecraft en The Mandalorian combina el escenario CGI 3D usado en los videojuegos (desarrollada por la compañía Epic Games ) con los paneles LED. ¿Cuáles son las ventajas de esta tecnología?

  • Las posibilidades del ahorro de construcción de sets.
  • Escenarios hiperrealistas que tanto el director como el director de fotografía junto con postproducción pueden diseñar y ver previamente.
  • Mayor control del tratamiento de la luz (las pantallas LED incorporan esto).
  • El retardo del envejecimiento de los efectos visuales.
  • Una mayor aproximación de los actores a las escenas a recrear.

El costo es elevado y debe contarse con un presupuesto cómodo (alrededor de 15 millones de dólares por episodio). Pero es una innovación que puede influenciar a otras producciones.

En cuanto al efecto Kulechov, es conveniente comenzar por la siguiente idea: cuando se estrenó el primer episodio, surgieron comentarios negativos acerca de qué tan acertado era tener un personaje principal al que el espectador no podía verle el rostro. Además, ¿cómo sería posible que el espectador desarrollara empatía cuando el casco impedía esta posibilidad? Pareciera que la visibilidad del rostro fuese vital en este nexo. La serie ha logrado la empatía y puede explicarse gracias al llamado efecto Kulechov: el significado que le da el espectador a la interacción de dos planos sucesivos.

El efecto Kuleshov explicado por Hitchcock. Video cortesía del canal de Youtube Norberto Loza

Este efecto habla sobre la importancia de la edición. The Mandalorian actualiza el ingrediente mágico del arte cinematográfico. El espectador no solo interpretaba el estado emocional del plano del casco del personaje principal ante cualquier acontecimiento de la escena, también puede justificarlo e incluso apoyar al personaje. Si bien es cierto que hay que tomar en cuenta la capacidad actoral tanto de Pedro Pascal como de sus dobles, lo cierto es que nos muestra (una vez más) la eficacia e importancia que juegan la elección y el orden de las diferentes tomas en la comprensión de la historia.

En cuanto a la dirección, aquí puede apuntarse una debilidad y a la vez una fortaleza. A diferencia de otras series que mantienen a un director para toda la temporada, Favreau ha elegido 5 directores: Deborah Chow, Bryce Dallas Howard, Taika Waititi, Dave Filoni y Rick Famuyiwa. Cinco directores ofrecen cinco posturas diferentes y esto es una debilidad, pues el lenguaje audiovisual también forma parte de la historia. Entre uno y otro episodio, se nota la diferencia del abordaje.

Otra debilidad yace en el cuarto episodio dirigido por Bryce Dallas Howard, donde se observa claramente dos errores de continuidad que Disney puede corregir en edición. En cuanto a la fortaleza están el trabajo de los directores Deborah Chow (tercer y séptimo episodio) y Taika Waititi (octavo episodio).

Ambos directores han ofrecido algo más que movimientos de cámara y planos. Ambos han sabido interpretar el espíritu de la saga y jugar correctamente con la edición: Chow hacia un punto de vista oscuro/violento y Waititi el proyectar el sarcasmo que lo caracteriza. Quizás valdría la pena apostar por estos dos directores para futuros episodios o temporadas completas.

The Mandalorian, imagen cortesía Disney+

Conclusión

Cuatro aspectos importantes en cuanto a la forma de The Mandalorian que vale la pena mencionar:

  • La duración: 30 minutos. Hasta ahora la mayor parte de las series (incluso las miniseries) tienen una duración aproximada de 45 minutos (como mínimo). El regreso de la media hora es aplaudida debido al tipo de historia que desarrolla: simple, con inicio-nudo-descenlace.
  • La transmisión semanal. Netflix cambió el consumo de la cultura audiovisual al ofrecer el catálogo de todos los episodios de las series. Esto ha creado un hábito de inmediatez y accesibilidad de los contenidos. Las emisiones semanales traen de vuelta la expectativa, la ansiedad y la curiosidad por la historia. No es que otras plataformas streaming no lo hagan (por ejemplo HBO y Apple Tv la implementan), sino que Disney+ toma este ingrediente como una identidad de cara a futuros contenidos. Esto, además, apoyado en una excelente campaña de marketing.
  • Al margen de la periferia del canon (y sin salirse de él), Favreau vuelve a las raíces con las referencias del universo de Star Wars en cada episodio, lo que acentuó la tan explotada nostalgia. En The Mandalorian también podemos ver escenas inspiradas en las películas The Seven Samurais, Lord of the rings, Jurasic World, The war of the world, Top Gun, The Dark Knight, North by northwest y Predator. Además incorporan los westers y películas samurai como The searchers, 3 Godfathers, The Good the bad and the ugly, Red river, Pat Garrett and Billy the Kid, The big country, The wild bunch, The man with no name, The tale of Zatoichi, Yojimbo y Lone wolf and Cub. Por tanto, estamos ante un producto estudiado previamente, estructurado con el concepto Western que hace homenaje a las dos etapas relevantes de la historia de Hollywood.
  • Los créditos finales que honran el trabajo de los ilustradores, a modo de storyboards. Un encanto que perfila su identidad.

Lo que necesita The Mandalorian es tomar autonomía en la segunda temporada y crecer en su identidad debido a que su éxito ahora puede verse flagelado por los spin-off de Cassian Andor y Obi-Wan Kenobi, ambas previstas a estrenarse en el 2021. Pero por los momentos, Europa y el resto del mundo se prepara no solo a la expansión de Disney con su canal streaming, sino al lanzamiento de la serie a nivel mundial que la consolidará como la mejor serie producida por Disney hasta la fecha.

Para revisar la ficha técnica de The Mandalorian, haz clic en IMDb.

Para leer la primera parte de la crítica a The Mandalorian, haz clic en el contenido.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *