The Mandalorian rescata la franquicia Star Wars (1)

The Mandalorian, imagen cortesía Disney+

El anuncio de una serie live-action de Star Wars llamó la atención pero no centró las expectativas pues todas se dirigían a The Rise of Skywalker. Aunque Disney calculó los beneficios del estreno de la serie en torno a la película y a su canal streaming, le sorprendió conocer que la popularidad de Disney+ se debía a The Mandalorian. Su frescura se convirtió en el gancho para atraer a espectadores a nivel mundial y llegó a eclipsar el fracaso de la novena entrega de la saga.

The Mandalorian rescata y renueva la franquicia Star Wars. El crédito se lo lleva Jon Favreau, quien insistió en brindar un punto de vista novedoso al concentrarse en la figura ambigua de un mandaloriano. Y para ello se asoció con Dave Filoni, el mayor conocedor de este universo después de George Lucas. Mucho más se puede decir: The Mandalorian es la mejor serie del 2019 tanto por el contenido como por la forma. En esta primera parte, se reflexiona sobre el contenido.

El contenido

Antes de The Mandalorian, existieron series como The Clone Wars, Rebels y Resistance (las tres bajo la técnica de animación) gracias a la batuta de Disney. Y muchísimo antes de Disney, la cadena de televisión ABC desarrolló la serie The Ewoks and Droids Adventure Hour. Por tanto, las series complementan una parte de la historia no contada en las películas (además de los Book Novels).

Partiendo de esa información, es importante aclarar que The Mandalorian repite las fórmulas de Star Wars: la estética Western espacial, el héroe solitario; los subtemas como el bien versus el mal, la religión, la paternidad, la hermandad, la amistad, la relación con el enemigo, el poder y la ideología. Incluso hay un nuevo integrante de la raza de Yoda ‘the child’ (bautizado en las redes sociales como Baby Yoda) para conquistar esta nueva generación de espectadores del siglo XXI.

Los más quisquillosos apuntan a que The Mandalorian no ofrece nada nuevo más allá del entretenimiento. Aunque ese argumento parece válido, el mismo se ve limitado al no comprender que la astucia de la serie (y que lo hace relevante) está en presentar una nueva perspectiva de este viaje moral del héroe. En la primera temporada, el tema es el honor.

The Mandalorian, imagen cortesía Disney+

El héroe solitario es moralmente contradictorio. Le precede la reputación de los mandalorianos y busca honrar tanto el código de estos como el compromiso asumido ante los cazarecompenzas. Es un buen combatiente pero no es perfecto, se equivoca. Es impulsivo, codicioso, violento. También apuesta al diálogo, la mesura y la protección del inocente. Se aplaude el mérito de Favreau de evitar proyectarlo como un deux ex machina como ocurrió con Rey en la última trilogía.

A diferencia de las películas donde Luke (héroe solitario) es insertado en una estructura social donde los Jedi son aceptados; acá Din Djarin (héroe solitario) no encaja ni puede funcionar en la sociedad (tampoco su grupo porque está desarticulado). La armadura que lleva no solo lo protege de los enemigos, es también una barrera ante los amigos. En la primera temporada, vemos la lucha de Din Djarin por honrar el código de los mandalorianos y a la vez honrar el suyo propio, esto es, no ser vulnerable (debido a su pasado).

The Mandalorian no rompe con el molde de las inseguridades paternales pero las transforma: ahora la inseguridad se cierne en el conflicto de un hombre consigo mismo y con lo que cree. Eso representa el casco y fue el leit motiv argumental de la temporada.

A nivel general, la serie establece que los mandalorianos y los Jedi no fueron solo enemigos sino que son espejo uno del otro. Ambos son perseguidos por el Imperio, están casi extintos o viven escondidos, tienen un estilo de vida religioso. En el caso de los mandalorianos es la creencia ciega del código, las armas y la defensa del desprotegido.

The Mandalorian, imagen cortesía Disney+

Se agradece el desarrollo de villanos más allá de la figura de Palpatine con Moff Gideon. También se agradece el presentar lo que hay detrás del Imperio, una ideología donde sus seguidores afirman ciegamente ser el lado correcto (el discurso de The Client a Mando evidencia este punto). Y a la vez la serie muestra la imperfección de la Nueva República con la poca o nula presencia en las periferias de la galaxia, el uso de la tecnología del Imperio (en las cárceles) y la aparente corrupción de la justicia (se pensaba que Moff Gideon había sido ejecutado).

La primera temporada de The Mandalorian ofrece varios indicios sobre lo que podría verse en las siguientes entregas. El principal es la posibilidad de que, en el futuro, un Jedi pueda unirse a los mandalorianos (con Baby Yoda) como ocurrió en el pasado en el caso de Vizsla, el único mandaloriano admitido en la orden Jedi. Es decir, se pretende cerrar las historias desarrolladas en las series animadas.

Si se apunta alguna debilidad, esta yace en el quinto y sexto episodio. Si se mira la temporada como un todo, el quinto y sexto quedan aislados de la historia. Se puede sugerir que son solo episodios de relleno pero ambos proporcionan información. El quinto fue una dedicatoria a todos los fans (fanservice) con el regreso a Tatooine. El sexto, más bien, apunta no solo al pasado violento de Din Djarin sino a futuros aliados en la segunda o tercera temporada. Falta pues un balance entre estos dos aspectos si se quiere mantener la calidad de la serie.

Trailer de The Mandalorian. Video cortesía Star Wars

Star Wars jamás ha sido profunda ni compleja. Y aunque los comentarios han versado sobre Baby Yoda, la serie no trata sobre él ni tampoco sobre la pareja dispareja (Mando-Baby Yoda) porque la interacción entre ellos es la acción pero no el tema. The Mandalorian busca deconstruir el mito de Boba Fett alimentado por los fanáticos de la primera trilogía, y concluir la narrativa de los mandalorianos de las series animadas.

Para revisar la ficha técnica de The Mandalorian, haz clic en IMDb.

Para leer la segunda parte de la crítica a The Mandalorian, haz clic en la forma. (Pronto)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *