The last dance: el legado de Michael Jordan

  • The last dance es un documental para televisión de 10 episodios.
  • Es coproducido por ESPN, Netflix, NBA Entertainment, Maldalay Sports Media y la productora de Michael Jordan: Jump 23.
  • Fue transmitido durante el mes de mayo: los domingos por ESPN, los lunes por Netflix.
  • Jason Hehir es el director del documental.
  • Participan Michael Jordan, Phil Jackson, Steve Kerr, Scottie Pippen, Dennis Rodman, así como otros jugadores de la NBA y reporteros.
The last dance, imagen cortesía ESPN

El habano en la mano, el vaso de whiskey en la mesa, las zapatillas blancas, el amplio salón con vista al mar. Michael Jordan, de 57 años, luce menos atlético que en sus etapa de la NBA pero no menos suspicaz o aguerrido. Él es el protagonista del documental para la televisión The last dance, transmitido por ESPN y Netflix.

La pandemia aceleró la postproducción de The last dance que se tenía estipulado estrenar durante la temporada libre de la NBA (junio). Pero este suceso desafortunado fue aprovechado por los productores para dar al espectador la oportunidad de disfrutar, quizás, uno de los productos con mayor efecto nostálgico en esta época. Por ello conviene estudiarlo desde sus fortalezas y controversias.

Las fortalezas

La primera es la planificación, la dirección y (principalmente) la edición. 5000 horas de grabación del equipo Chicago Bulls durante los años 97-98, el material de diversos juegos durante las décadas de los ochenta y noventa, además de las horas de entrevistas: la proeza es enorme para articular un discurso que busca seguir el trayecto de Michael Jordan junto a los Chicago Bulls antes de su retiro definitivo en 1998.

La segunda es técnica y puede ser apreciado por especialistas del mundo audivisual: el documental reune diversos formatos de video conforme la época. El estudio de estas imágenes nos muestra también no solo el avance de la tecnología sino del tiempo; de aquí la importancia que tienen para la memoria. Aquí entra el efecto nostálgico a través de los fanáticos.

Los fanáticos de Michael Jordan así como del baloncesto en general son los que más disfrutan de The last dance. No solo les recuerdan la emoción del deporte, de su ídolo, de su equipo y de las experiencias de las derrotas y victorias, sino les sirve para dar testimonio a una nueva generación de fanáticos que poco estiman el pasado.

Te last dance, imagen cortesía ESPN

The last dance permite apreciar cómo el baloncesto era de más contacto físico, el trato entre los jugadores, la importancia de las ligas universitarias y del deporte como un modo para salir de la pobreza, las condiciones de los atletas, la competencia feroz en esos años, la unión del deporte para una comunidad y la presión de los medios de comunicación. The last dance renueva el baloncesto de estas décadas y esta es la tercera fortaleza.

La cuarta tiene que ver con el retrato de Michael Jordan. Pese a que este punto también es controversial, hay que destacar que hay un recorrido por su pasado y se revela su temperamento, su ego, la ambición por la victoria, el acoso a sus compañeros, las apuestas, la tragedia de su padre así como los desmanes que sufrió de parte de la prensa, la admiración mundial, el agotamiento, el perfeccionismo y su pasión (y dedicación) hacia el deporte. Hay un viaje emocional más allá de la reputación.

Y muy vinculado a este punto está la narración que es la quinta fortaleza. La línea temporal principal de la historia es la última temporada de Phil Jackson como entrenador, que llevó también a ser la última de la era dorada de los Chicago Bulls y el retiro definitivo de Michael Jordan. Esta línea temporal se mezcla con otra línea por medio del flashback para resaltar el hilo narrativo del episodio.

De esta manera se explica con coherencia todos los subtemas y acciones del documental. Para el espectador es fácil comprender las líneas temporales porque vienen acompañadas de inserts, imágenes de la época y la narración de los entrevistados.

La relación entre compañeros, el negocio versus las lealtades, el deporte y el equipo, la educación, la confianza, los patrocinios, la prensa, las rivalidades, la familia, la competencia, las decisiones, el acoso, el perfeccionismo, el ego, el sueño americano, la muerte, la amistad, el éxito y el fracaso, la presión social, la reputación, la nostalgia, la política (y la postura neutral) son algunos subtemas que se ven en The last dance.

El tema del documental es el valor a través de la figura de Michael Jordan y dan las razones del por qué lo titulan como uno de los mejores jugadores del baloncesto de todos los tiempos. Y méritos no le sobran. Air Jordan jugó 15 temporadas en la NBA, ganó 6 campeonatos con los Chicago Bulls, 5 NBA Most Valuable Player (MVP), 10 All-NBA, sin mencionar los récords y otros premios dentro y fuera de la NBA.

The last dance, imagen cortesía ESPN

The last dance no solo cuenta con las intervenciones de Jordan o de su familia. También participan Phil Jackson, Scottie Pippen, Dennis Rodman, Steve Kerr, Isiah Thomas, Bill Wennington, Bob Costas, Magic Johnson, Kobe Bryant; los reporteros David Aldridge, Michael Wilbon, J.A. Adande; el dueño de los Chicago Bulls de esa época y el comisionado de la NBA Jerry Reinsdorf y David Stern; así como Carmen Electra, Barack Obama, Bill Clinton y Justin Timberlake, entre otros.

Las controversias

La primera controversia es la participación de la productora de Jodan, Jump 23, que sugiere un control en la historia a contar. Esta ha sido la principal crítica pues Jordan, quien en el documental afirma que teme que lo odien sus fanáticos, ha suavizado ciertos aspectos negativos de sí mismo. Su adicción a las apuestas fue vagamente nombrada así como los rumores de las sanciones por su primer retiro, las drogas dentro del equipo o el bullying hacia sus compañeros y rivales.

Pese a ser una controversia también es una fortaleza pues Jordan no escatimó en mostrar su mal temperamento o el exceso de obsesión competitiva. Por tanto, es la doble cara de Jordan que no estuvo nunca convencido de hacer un documental hasta el 2016, cuando aceptó con la condición de saber qué se pondría. El control también demuestra su personalidad.

The last dance también muestra una segunda controversia un tanto más indirecta ya que no aparece el entorno más íntimo del jugador. Se ha reservado omitir su relación con la actual exesposa que convivió con él durante esos años de la NBA, así como la aparición de sus hijos más allá de contar su impresión sobre el último juego en el décimo episodio. Este detalle también forma parte de la controversia aunque se entiende que el jugador prefiere dejar el ámbito privado fuera del alcance del público.

La tercera controversia es el título del documental. The last dance hace alusión a la descripción de la temporada, de parte de Jackson a los jugadores, para prepararlos a conquistar el sexto campeonato. Por ello los fanáticos esperaban una mayor enfoque sobre el equipo más allá de Jordan. Este enfoque también se reflejaría en los entrevistados. Sin embargo, el título y este deseo por los Chicago Bulls reflejan más las expectativas de los fanáticos que la intención del documental.

The last dance, imagen cortesía ESPN

La cuarta controversia trata sobre los comentarios hacia Jerry Krause. El hombre artífice de la gestión de los Bulls fue crucificado con críticas debido al error e impulsividad de algunas decisiones. No hay ninguna voz (asistente, familia, compañeros de trabajo) que presentaran una defensa ni se subrayó los méritos que tuvo salvo un fugaz agradecimiento en el décimo episodio. Quizás es la mancha de The last dance pues evidencia el resentimiento que permanece hacia Krause.

La quinta controversia es el sesgo de entrevistados. No se entrevistan a todos los jugadores con quienes compartió Jordan su estadía en los Chicago Bulls y algunos rivales se negaron a participar (Malone y Russell). Asimismo, hay algunos que tienen mayor número de minutos en pantalla (Steve Kerr), quizás excesivo para el propósito de The last dance. El sesgo de entrevistados se evidencia más con la participación de Barack Obama, Bill Clinton y Justin Timberlake, para decir dos líneas irrelevantes y que no aporta nada nuevo al valor del jugador. Aquí la intención es clara: espectáculo.

Trailer de The last dance. Video cortesía de ESPN

Conclusión

The last dance se suma a la lista de documentales sobre jugadores del baloncesto. More Than a Game (sobre LeBron James), Magic & Bird: A Courtship of Rivals (sobre Larry Bird and Magic Johnson), The Dream Team (el equipo de las Olimpiadas de 1992), The Carter Effect (sobre Vince Carter),  Dear Basketball: The Legend of Kobe Bryant, Kobe Bryant’s Muse y el cortometraje de Kobe Bryant (ganador del Óscar) Dear Basketball .

Michael Jordan tuvo un anterior documental sobre sus mejores juegos en Michael Jordan to the Max, y sus zapatos inspiró a Dexton Deboree a dirigir el documental Unbanned: The Legend of AJ1. Las refencias son numerosas y siguen creciendo. The last dance es la bajada del pedestal de un hombre sin desmerecer sus méritos. Quizás este proyecto abra las puertas para apostar por los documentales a otros atletas y a los equipos (así sea como estrategia publicitaria).

Para saber más sobre la ficha técnica de The last dance, haz clic en IMDb.

2 comentarios sobre «The last dance: el legado de Michael Jordan»

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