Las contrariedades de The Handmaid’s Tale

The Handmaid’s Tale, imagen cortesía Hulu

The Handmaid’s Tale es catalogada como torture porn (la adicción de sus espectadores por las angustiantes escenas sexuales/violentas de la serie) y de “feminista blanca”. Encasillarla de esa manera solo afirman la incomprensión del tema, que toca los efectos de la ideología a través del totalitarismo sobre una parte de la población. Quizás sea la debilidad de Margaret Artwood cuando escribió y publicó la novela en 1985. Tanto el libro como la serie no mencionan el lado político sino el humano, algo que no todos están dispuestos a mirar.

La tercera temporada de  The  Handmaid’s Tale ha sido la más floja. Los guionistas se han concentrado en mantener como protagonista a June/Offred/Ofjoseph dada la fuerza actoral de Elizabeth Moss, y siguen una ruta cronológica de los acontecimientos una vez superados los de la primera temporada. El creador ha decidido incorporar de manera superficial subtemas como el medio ambiente, la relación familiar, el amor, la traición, la guerra, las relaciones diplomáticas, la maternidad, la identidad, la enfermedad mental, los refugiados y la resistencia. El resultado ha sido infructuoso en algunos de ellos y esto tiene varios motivos:

  • Los subtemas compiten con el tema principal de la serie. Es un error plantearlo de esta manera porque cada uno se enlaza con el otro y se complementan (en especial la política, la identidad, la resistencia, los refugiados y la maternidad). Tratarlos por separado o promocionar uno sobre otro (como ocurrió con la resistencia), trajo como consecuencia una falsa expectativa en el espectador y terminó por decepcionarlo. Conviene asesorarse pues la cuarta temporada se vislumbra con más rasgos políticos fuera de Gilead.
  • Hubo dos escenarios: Gilead y Canadá. Canadá tuvo poca presencia y debió profundizarse pues allí se encuentran los refugiados, dos de ellos con una enorme importancia en las temporadas anteriores. Ahora se han multiplicado con la llegada de los niños, Rita, Los Waterford y el gobierno de los EEUU, siendo Hawaii el único territorio que existe de ese país. Hace falta explorar cómo Gilead llegó a consolidarse, porque solo se ha presentado breves informaciones a través de los pensamientos de June.
  • La falsa expectativa del espectador. Siendo atormentado por los efectos del totalitarismo y la brutalidad hacia las mujeres, el espectador busca acciones relevantes para acabar con la situación. Se deja también llevar por la moda actual de la adrenalina y la acción. Pero aquí el gran responsable es el departamento de mercadeo de Hulu y de la propia serie, al vender la tercera temporada con la palabra resistencia. Esta palabra tiene diversos significados dependiendo de la persona y de la cultura. Por el contenido de la serie se esperaba una resistencia radical, una especie de golpe de estado al gobierno de Gilead de la mano de June y las mujeres. Sin embargo, la tercera temporada fue diferente, en el sentido de no presentar una resistencia apocalíptica ni con grandes secuencias de acción sino fue psicológica. La mala interpretación de parte del espectador y el desliz de marketing derivó en decepción y frustración. Solo a partir del décimo episodio en adelante se vislumbró un cambio aceptable para la audiencia. Y aquí entra en juego el ritmo de la narración.
  • Los guionistas han mantenido un ritmo muy lento en la narración de las tramas de la tercera temporada, llegando a ser repetitivo y cayendo en un letargo. Solo a partir del décimo episodio se volvió más dinámico.
  • El abuso del close up o primerísimo primer plano sobre la protagonista en todos los episodios. La repetición de este plano repercutió en la fuerza de la trama cuando el PPP era necesario.
  • La incoherencia en la aplicación de las reglas, porque la protagonista no sufre las consecuencias de sus acciones al desafiar las normas establecidas en Gilead. Los personajes secundarios, por el contrario, los han padecido en especial Ofmatthew y la Marta de Los MacKenzi. Saltar las normas que has establecido en tu guion conlleva a que el espectador cuestione las reglas de la serie.
The Handmaid’s Tale, imagen cortesía Hulu

También hay rasgos positivos. La serie es impecable en cuanto a la fotografía y la dirección de arte. Estos departamentos siguen siendo las mayores fortalezas de The Handmaid’s Tale. Ambos ayudan a contar las sutilezas del control gubernamental por medio de la diferencia del estatus social a través de la vestimenta, la censura con las bocas engrapadas de las criadas en la capital, los símbolos modificados de acuerdo a la ideología, la manipulación de las imágenes televisivas por el poder, los pocos alimentos que existen en el supermercado, la ausencia de las palabras en los envaces y en los letreros de las calles, la presencia del bolígrafo en todos los episodios y que sirve como guia para el espectador: como el instrumento más peligroso, sea para pensar, sea para matar.

La intención con la tercera temporada fue presentar el efecto psicológico  en  cada  habitante de Gilead,  desde  los  que  ostentan  el  poder  (que  aumentan  su  crueldad  y  su  indiferencia  al  sufrimiento)  o  de  los  que la padecen (la aceptación,  la justificación,  la resignación,  el  conformismo  y  la  resistencia). Sobre este punto, la temporada ha sido exitosa en mostrar cómo un régimen con estas características quiebra el espíritu y la individualidad de aquellos a quienes oprime, con el fin de controlarlos. El espectador (por poca experiencia) no se da cuenta que sobrevivir es el mayor acto de resistencia.  Y  a  veces  la  resistencia  se  disfraza  de egoismo.  Veamos  de  qué  manera  este  egoismo  se  manifestó a través de  June, Serena, Fred y Lawrence, los personajes con más tiempo en la pantalla.

The Handmaid’s Tale, imagen cortesía Hulu

Algunos espectadores han criticado el cambio de personalidad de June, pero son ellos los que no han comprendido los límites de la tolerancia mental y emocional ante el sufrimiento. Si se mira las temporadas como una historia, June no puede ser la misma. El egoismo de June se manifiesta con Hannah, se ha aferrado a su hija para soportar las vejaciones. No desea compartir su maternidad con otra mujer; por eso, en el primer encuentro con la madre adoptiva, le hace saber quién es ella. Hay otras ocasiones que intentará llevársela de manera impulsiva, poniendo en peligro a la gente que la ayuda. Su frustración es más que evidente cuando sus potenciales aliados (Serena, Nick y Ofmatthew) la traicionan. Ante la posibilidad de no volver a ver a Hannah y el peligro que corre Nicole, June se vuelve tan cruel como sus torturadores. Solo ante la muerte de Ofmatthew, se da cuenta que su hija no es la única niña que vive en Gilead. Todos, varones y hembras de cualquier edad, son educados y en un futuro participarán de esas atrocidades. Ella decide poner en marcha un plan para sacarlos, pide la ayuda de las Martas y de las demás criadas pero no la toman en serio debido a los sucesos recientes. Cuando arriesga su vida para salvar la de los niños, su egoísmo desaparece porque la solidaridad es la única manera de romper esa barrera de sufrimiento que representa el egoismo. Las demás mujeres, que de alguna u otra manera son egoístas para sobrevivir, colaboran para que el plan de June sea exitoso. A través de June vemos también que la famosa resistencia (tan publicitada) comienza desde el interior de la persona, cuando niega sus propios deseos en favor de los otros.

El caso de Serena es contrario al de June. Al inicio de la temporada, se muestra completamente solidaria al dejar ir a Nicole, su “hija” a través de June. Su deseo, el motivo por el cual apoyó Gilead desde el inicio (la maternidad) se ve truncado por un acto de amor desinteresado: la vida de Nicole sin la tutela de Gilead. Sin embargo, conforme pasan los episodios, Serena piensa que ha cometido un error y que su deber es educar y permanecer al lado de la bebé. Por ende, Serena pasa de la solidaridad al egoismo, pisoteando a June, uniéndose a Fred en la cruzada mediática y diplomática para recuperarla a toda costa. En Canadá, Serena pensaba que podía ser libre, vivir con Nicole a cambio de entregar a Fred. Sin embargo, la crueldad del pasado le cobra una deuda y termina sin la niña y sin la tan ansiada maternidad.

The Handmaid’s Tale, imagen cortesía Hulu

Fred Waterford es egoista por naturaleza. Anhela poder y estatus, se regordea del sometimiento a la mujer. Le intimida perder la legitimidad cuando alguna la desafía. Ante la indecisión de Serena de abandonarlo (y como consecuencia perder su puesto como Comandante), Fred utiliza a Nicole para ganar privilegios en la capital y pactar con altos dirigentes de gobierno. Su egoismo lo llevó a ignorar a Serena y codiciar, otra vez, a June/Ofjoseph. Serena termina traicionándolo al entregarlo al gobierno de los EEUU. Y este, movido por el egoismo y la venganza, le devuelve el favor a Serena y divulga información.

Joseph Lawrence es otro Comandante, del mismo distrito de Fred Waterford. Es el constructor de la economía de Gilead y, como buen científico y admirador de Darwin, cree que los hombres son superiores. En Gilead, Lawrence lo tiene todo. Sin embargo, su esposa está enferma mentalmente por el remordimiento de conciencia ante el trato hacia las mujeres. Lawrence la mantiene retenida, es egoista porque tiene el control. Solo cuando se ve perseguido por Fred Waterford y le eliminan los privilegios de un Comandante, lo pierde todo: el control, su esposa y su superioridad ante June.

También se rescata de esta temporada las referencias a Breaking bad, a Harriet Tubman e Irena Sendler; las dos últimas son íconos de la lucha y el rescate de esclavos (en el caso de Harriet) y niños judios en Polonia (en el caso de Irena). Es menester del creador y los guionistas centrarse en qué desean contar y a dónde quieren llegar con la historia. Incluso con la asesoría de Artwood parecieran estar perdidos, y es porque ella no tiene la experiencia política sobre el totalitarismo. La serie no sobrevivirá a la quinta temporada si el rumbo trazado es similar a la tercera.

Trailer de la tercera temporada de The Handmaid’s Tale. Video cortesía del canal de Youtube Hulu

Para conocer más sobre la ficha técnica de The Handmaid’s Tale, hacer clic en IMDb.

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