La grata vuelta de Stranger things

  • Stranger things (2016) es creada por los hermanos Duffer.
  • La tercera temporada rompió récord de audiencia con 40 millones de usuarios en Netflix.
Stranger things, imagen cortesía HBO

Los hermanos Duffer tienen la estrella de la buena suerte sobre ellos. La demanda que pesaba en su contra por el plagio de la idea de la serie a partir del cortometraje Montauk de Charlie Kessler, fue rechazada. Luego llegó el record por el estreno de la tercera temporada de Stranger things y ya se habla de la renovación a una cuarta. Por tanto, los Duffer tienen motivos para celebrar. La tercera temporada de Stranger things es la mejor de la serie, hasta la fecha. Contiene el perfecto balance de fotografía, efectos visuales, color, suspenso, comedia (alejado del estilo Marvel), el ritmo de la historia, el soundtrack y variados subtemas.

Los personajes adultos siguen encajados dentro de estereotipos (por ejemplo el alcalde corrupto, que imita al de la película Jaws); sin embargo, ha sido gratificante la exploración de subtemas más allá de la ciencia ficción y el monstruo. No hay que quitarle mérito al monstruo y de quién puede enfrentarlo, sea el niño (por ser quien tiene la capacidad de creer) y del adolescente (por asumir la tarea a toda costa), a diferencia del adulto (quien duda y solo lucha cuando ve amenazada su existencia o la del amado). Los subtemas son variados y son explorados en su mera superficialidad. Estos van desde el conflicto geopolítico de la Guerra Fría con EEUU y la Unión Soviética (por consiguiente, sus ideologías: capitalismo vs. comunismo), la economía de los pequeños negocios frente al auge de los centros comerciales, la corrupción, la relación de los hijos con sus padres, la amistad, el noviazgo, la adolescencia, el lesbianismo, el adulterio, la responsabilidad del primer trabajo, la misoginia y la redención.

Stranger things, imagen cortesía Netflix

El tema principal de la serie es la nostalgia por los años 80,   de  ahí  el gran éxito y la popularidad. Y es curioso porque esto no es mérito de los Duffer sino de los espectadores. Existe en la actualidad una nostalgia hacia el pasado, una suerte de idealización. El cine ha sabido explorar esta nostalgia colectiva al igual que la moda. Pero la televisión se había quedado rezagada.  Mad men y That’s 70 show son dos ejemplos de cómo ha sido el experimento de tocar los años sesenta y setenta, décadas por demás populares en la historia del siglo XX. Pero los años 80 gozaban de mala reputación, así que usualmente se saltaba hacia los años 90. Stranger things ha cambiado la visión negativa de los años 80 a partir de referencias del cine, música y moda.

La tercera temporada no es solo un retrato de los años 80, como un atlas ilustrado; sino que intenta mostrarnos tres visiones de la nostalgia a través de Eleven, Hopper y Will. Y esto es lo que enriquece la serie. A través de Eleven vemos una nostalgia física, pues ella solo se conoce a sí misma gracias a sus poderes y a su noviazgo con Mike. Durante los episodios, vemos que explorara su identidad a través de la ropa, su amistad con Max, el Mind Flayer y sufrirá la pérdida de sus poderes y de Hopper. Al final de la temporada, comienza a padecer esta nostalgia con la mudanza hacia otra ciudad. Por su parte, la nostalgia de Hopper será a nivel emocional pues Eleven crece y teme perder el vínculo afectivo que tenía con ella. Como padre, vivirá el cambio de no ser el único en la vida de su hija. Will, por su parte, es el personaje mejor desarrollado porque su nostalgia es existencial. Debido a las experiencias de vida de la primera y segunda temporada, Will ha visto su infancia truncada. Carga con el sufrimiento de este trauma y solo desea volver a la época donde ha sido feliz, su niñez. Busca desesperadamente recrear su infancia por medio de los juegos de mesa con sus amigos, y este esfuerzo es en vano, tanto que por un momento sus amigos lo rechazan. Will enfrentará entonces la tristeza al caer en cuenta que deberá asumir este cambio y madurar, siendo la tristeza la otra cara de la nostalgia. Para dejar atrás su infancia, Will se desprende de sus juegos, la mayor referencia que tiene de ese momento feliz.

Stranger Things

Y si la nostalgia por referencias con la audiencia se retrata ya sea por medio de personajes introducidos en esta temporada, por la dirección de arte o recreación de escenas. Estas referencias son Terminator, Magnum, Day of the dead, Ghostbusters, The thing, The endest summer, Bettlejuice, Karate Kid, 2001: a space odyssey, Rocky, Indiana Jones, Poltergeist, The shining, Die hard, Red dawn, Back to the future, Gremlings, Fast tines ar Ridgemont High, Stand by me, Invasion of the body snatchers, The Goonies, Halloween, The evil dead, D.A.R.Y.L., The stuff, Dawn of the dead, The man with the golden gun,Star wars, X-men, Jaws, Jurasic Park, Return to Oz y Cocoon.

Trailer de Stranger things, video cortesía de Netflix

Las quejas sobre la temporada ha recaido en el Product placement, una estrategia publicitaria para promocionar productos dentro del programa. Aquellos que se quejan no reconocen que esto era algo habitual en la época. En Back to the future y Termitator tienen product placement. Al fin y al cabo, esta estrategia es beneficiosa para ambas partes: hay cuentas por pagar de parte de la producción y las marcas pueden sacar provecho (en este caso, Coca-Cola y Burger King). Esperemos cómo se mueve la historia en Stranger things de cara a la cuarta temporada, ante la perspectiva de nuevas locaciones, retos para los personajes y el desafío de mantener el interés de la nostalgia ante una audiencia que vive de ella.

Para conocer la ficha técnica, haz clic en IMDb

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