Vallé deja una cicatriz a Sharp objects

Sharp objects, imagen cortesía HBO

Libro + Thriller + Asesino + Actriz consagrada de Hollywood = éxito.
Es la receta de marketing con la que apuesta HBO a sus miniseries. Pareciera que la receta le ha funcionado por los premios recibidos. Sin embargo, es importante revisar los temas que se desprenden del guion y son claves para comprender la propuesta de la serie.

En principio, el tema principal de Sharp objects es la investigación policial/periodística. La garantía de la investigación policial no es otra que la justicia y la periodística, la información. Los habitantes del pequeño pueblo Wind Gap leen los artículos de Camille Preaker (Amy Adams) para conocer los hechos más allá de los chismes propios de una comunidad donde todos se conocen. Por esa razón, la presencia de la reportera resulta intimidante y se refleja en las actitudes de la autoridad (el jefe de policía) que no quiere declarar. Ella recurre al detective asignado al caso (un extraño entre los locales). Sin embargo, este tema no se desarrolla a profundidad porque han dado prioridad al segundo tema (que encasilla a la serie en el género del thriller psicológico) la psique de Camille.  Como todo buen thriller, el trauma lo genera la madre y la muerte de la hermana menor. Entonces, Camille canaliza este rechazo a través de su cuerpo. Cada palabra de su madre, cada acontecimiento de su infancia y cada emoción no digerida se vuelve un objeto filoso que traspasa su piel.  Es en este estado psicológico que Camille avanzará sobre una investigación del asesinato de dos jóvenes. Sin embargo, resulta predecible el final e innecesaria la escena postcréditos.

Trailer de Sharp objects, cortesía de HBO

¿Cuál es el inconveniente de la serie? El formato. Por ser un thriller, el director lleva la historia a través de un montaje invertido, desordena la estructura lineal de la historia (el asesinato/investigación) con la psique de Camille. Hay muchos detalles dentro de los planos y breves secuencias que son opacados por el ritmo lento de la historia. Y por momentos, ese montaje es innecesario. 50 minutos por episodio es mucho tiempo y la constante repetición del trauma termina por agotar al espectador. 

Recomiendo ver Sharp objects. Pese al traspié de guion y formato, es digno de apreciar el trabajo de dirección de fotografía, dirección de arte y la actuación de Amy Adams, quien lleva toda la serie sobre sus hombros.

Puedes consultar la ficha técnica de la serie acá: IMBd

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