Mr. Robot: el fin de la mejor y subestimada serie

Mr. Robot, imagen cortesía USA Network

Mr. Robot ha terminado y se incorpora a la pequeña y valiosa lista de las mejores series de la televisión. Ha llegado a su final de la mano de Sam Esmail, quien se ha esmerado en cerrar las tramas sin renunciar a la calidad de la historia.

Las fortalezas de Mr. Robot fueron evidentes desde la primera temporada, y no cambiaron con la cuarta y última entrega: la fotografía, la música, el montaje, las actuaciones, la dirección y la historia. Sin duda la fotografía ha sido el mayor riesgo y acierto, pues la intención es sumergir al espectador en la experiencia cinematográfica. El juego de la iluminación, movimientos de cámara, paleta de colores, los planos y la composición (en especial el uso de la regla de los tercios) estuvieron siempre al servicio de la historia de Elliot. La regla de los tercios hacía comprender al espectador que el protagonista forzaba los límites de la sociedad y de sus personalidades. Pero a medida que lograba su objetivo, volvía a un plano central.

En cuanto a la historia, Mr. Robot recibe muchos comentarios luego de su último episodio. Los subtemas han sido variados y bien tratados: el poder, el abuso sexual, el terrorismo, la corrupción, la tecnología, el cybercrime, el capitalismo, el antisistema, las relaciones familiares como padres-hijos y entre hermanos, el romance, la manipulación, la soledad, las drogas y Drag Queen.

Aunque hubo un subtema que causó confusión al espectador por su incoherencia con la trama (el multiverso), el último episodio aclaró el motivo del mismo. El multiverso fue un McGuffin, recurso utilizado para guiar al espectador hacia el tema de la serie: la enfermedad mental. Mr. Robot. muestra el tránsito de una persona con el transtorno de las personalidades múltiples.

Mr. Robot, imagen cortesía de USA Network

Lo más astuto de la serie es que el espectador jamás conoció a Elliot sino a la personalidad dominante que tomó cuenta de su realidad durante las cuatro temporadas.Mastermind (Rami Malek) es la personalidad al que el espectador conoció, el hacker que protegía el futuro de Elliot. Pese a que en la serie había muchos indicios sobre él (incluso como narrador), el espectador lo confundió con Mr. Robot (Christian Slater), la personalidad que creó Elliot para protegerlo del abuso sexual de su padre.

La temporada no es perfecta, tiene sus debilidades. Tyrell, uno de los personajes más emblemáticos en las anteriores temporadas, tuvo una breve aparición y una muerte imprecisa para el espectador. Además, la temporada se sintió acelerada por la revelación de Mastermind, cuando el desarrollo de Mr. Robot se tomó tres temporadas. Las otras dos personalidades (Madre y Niño) no fueron del todo explicadas. Quizás se pueda argumentar, a favor de Esmail, que la serie siempre trató sobre Mastermind y no sobre Elliot. Si el punto de vista recae sobre Mastermind, no se necesita tantas explicaciones.

Trailer de la cuarta temporada de Mr. Robot. Video cortesía del canal de Youtube Rotten Tomatoes Tv.

Mr. Robot es una serie subestimada e infravalorada y quizás es su mayor ventaja. Sin la fama de las series maistreams ni la presión de las redes sociales, o la popularidad de una plataforma streaming, Mr. Robot tuvo la libertad creativa necesaria para asumir audazmente riesgos en guion, actuaciones y lenguaje audivisual. Brindó al espectador no solo entretenimiento sino una experiencia. Así, Mr. Robot comparte espacio con Breaking Bad, The Sopranos y Avatar: The last Airbender en la lista de mejores series de la televisión.

Para saber más sobre la ficha técnica de Mr. Robot, haz clic en IMDb

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