La sobriedad de The Crown

The Crown, imagen cortesía Netflix

Muchas expectativas recaían sobre la tercera temporada de The Crown, luego del cambio del elenco y el abonado éxito de las anteriores temporadas. Y una vez superado el estreno, puede decirse que la serie conserva sus mayores fortalezas: fotografía, dirección de arte, buenos actores, producción y dirección impecable. Quizás la debilidad de la temporada está en el guion, cargado de mayor ficción y menos drama que sus predecesoras.

La tercera temporada de The Crown puede verse como una transición. El tema gira en torno a la vejez, no solo para justificar los nuevos rostros actorales sino por la madurez tanto de la reina como de su familia al afrontar los subtemas que girarán en torno al tema principal: la relación entre madre-hijo, entre hermanas, entre los esposos, y entre la soberana y el Estado. El último punto es netamente político y puede dividirse en comunismo, golpes de estado, poder de los medios, nacionalismos y la crisis económica.

The Crown, imagen cortesía Netflix

La temporada presenta en cada episodio un tema específico para abarcar los períodos entre 1964 y 1977, pero se siente más fragmentada y con poco protagonismo de la Reina Isabel. Esto es evidente en el episodio final, que en vez de centrarse en la celebración del jubileo por los 25 años de la corona, se centra en el divorcio de la princesa Margarita.

En cuanto a las relaciones vuelve a repetirse la rivalidad entre hermanas (quizás un tanto agotado para el espectador) y la búsqueda de la individualidad frente a la impasibilidad, reflejados en los modos de pensar de las nuevas generaciones del círculo de la familia real. Los mejores episodios involucran a Charles, quizás una anticipación para lo que vendrá en la cuarta temporada con la introducción de Lady Di.

Trailer de la tercera temporada de The Crown. Video cortesía de Netflix.

The Crown no ha perdido su magestuosidad que la caracteriza. Sin embargo, luce más sobria y conservadora. Esperemos por la cuarta temporada pues la presencia de Lady Di no solo obligó a transformar el rostro de la monarquía sino que simboliza el gran ídolo del pueblo británico. El reto que enfrenta la serie es presentar las dos caras de este personaje y ahí veremos si el creador puede asumir riesgos que traspase lo políticamente correcto.

Para conocer la ficha técnica de The Crown, visita IMDb.

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