Joker: la mejor película de la década

  • Joker (2019) es la película del director Todd Phillips.
  • Fue estrenada en el Festival de Venecia y ganó el Golden Lion.
  • Ha sido la película de reglón R (adultos) de mayor recaudación de taquilla con más de un billón de dólares.
  • Cuenta con la actuación de Robert De Niro y Joaquin Phoenix, este último suma los premios Golden Globes, Critics Choice Awards, SAG, BAFTA y el Óscar a mejor actor.
Joker, imagen cortesía Warner Bros Pictures

Joker estuvo rodeada de polémica y alabanza. Antes de su estreno, muchos fanáticos de los comics dudaron por considerar que el origen de este villano debía permaner en un misterio. Otros, en cambio, no encontraban sentido hablar de él sin la presencia de Batman. Durante el estreno, los medios de comunicación la catalogaron de “glorificadora de la violencia” y pidieron mayor seguridad y restricciones en su exhibición. Luego fue el turno de Jared Leto y su supuesto boicot a la película antes de su producción debido al codiciado rol de Joker. Se sumaron los artículos de los críticos, añadiendo pros y contras a la película aplaudida en Venecia. Los números en taquilla avalan que el público ha demostrado madurez por ver y comentar sobre la que consideran la mejor película de la década. Y desde ese momento claman por el Óscar a Joaquin Phoenix.

Joker, más que un drama psicológico o comedia negra, es un estudio del personaje. Para aquellos que se dedican a escribir guiones, esto se hace como paso previo, donde se establece el perfil del mismo con su origen, gustos y emociones. Por tanto, es conveniente desmitificar lo siguiente:

  1. No es una película de superhéroes. Trata sobre la vida de Arthur Fleck antes de volverse el famoso villano de Batman. Es un estudio completo de esta transición por medio de una serie de acontecimientos y la exploración del estado mental de Arthur.
  2. Es distinta al resto del universo de superhéroes de DC Comics como Wonder Woman, Aquaman, Suicide Squade, Shazam o Justice League. Los tonos oscuros y lúgubres forman parte del nuevo sello DC Darks que promueve Warner Bros para tratar un contenido más adulto e independiente que no guarda relación con DC Films. Este sello fue propuesto por Todd Phillips a Warner para poder encajar la película a un universo donde el personaje pertenece, por derechos de autor, a DC Comics. DC Darks es equivalente a lo que en los comics es DC Black Labels (que están fuera de las estructuras temporales de las historietas regulares). 

Joker es una película que está compuesta por tres subtemas que giran y se mezclan entre ellos: la enfermedad mental, la conducta social y la comedia. El sufrimiento es el tema principal que se manifiesta en estos tres subtemas y que son también un trasfondo a la crítica social del director.

Joker, imagen cortesía Warner Bros Pictures

La enfermedad mental

Una de las ventajas de la película es la información sobre la enfermedad que padece Arthur: epilepsia gelástica, un tipo de transtorno neurológico cuyo síntoma es la risa involuntaria. Esta risa es una manifestación de profundo sufrimiento de parte del paciente, y Joaquin Phoenix se encarga de demostrar este dolor y la vulnerabilidad de Arthur ante su entorno. La enfermedad lo ha aislado, provocando en él depresión. Asiste continuamente a la psicóloga del centro social, está medicado y le indica que solo tiene pensamientos negativos (resentimiento, rabia, frustración). A Arthur le cuesta reir (de verdad) y cuando se siente nervioso o ansioso ante ciertas circunstancias, aparece la epilepsia gelástica. Como ironía de la vida, trabaja como payaso, sueña con ser comediante y cree ingenuamente lo que su madre le dice: que ha nacido para hacer feliz al otro.

En él también yacen rasgos psicopáticos que se delatan en el recorte de gastos de la asistencia social. Sin trabajo y sin poder acceder a las medicinas ni a la psicóloga, Arthur comienza a alucinar y a mezclar sus propios deseos de una vida perfecta con la realidad. Además, se ve continuamente marginado e insultado por la sociedad. El espejo es uno de los objetos presentes en la película con la cual quiere dejar en evidencia al espectador sobre esta distorción de identidad, que terminará por la caída de Arthur y la asunción de Joker, nombre que fue producto de la misma sociedad que lo ha humillado.

Joker, imagen cortesía Warner Bros Pictures

La conducta social

Una frase de la película, por boca de Arthur Fleck, refleja la complejidad de aquel que padece una enfermedad mental y su relación con el otro: “The worst part of having mental illness is people expect you to behave as if you don’t”. La conducta de los ciudadanos hacia los enfermos mentales es de rechazo y exclusión pues existe un canon del ser en la sociedad. Arthur está fuera del canon pero lucha por permanecer en él. Sus compañeros del trabajo se burlan y uno de ellos conspira para despedirlo (entregándole un arma). Unos adolescentes le roban un cartel y le caen a golpes. Una señora le grita por hacer reir a su hijo en el autobus. Unos ejecutivos lo insultan en el metro por su risa involuntaria. En su programa de comedia favorito, Murray lo descalifica. Arthur descubre que su madre, la figura que adoraba y cuidaba, lo había engañado: era adoptado y tanto ella como su pareja lo habían maltratado de niño. A su alrededor, todos eran violentos.

El protagonista siente el peso de una vida con la cual no puede más. Le cuesta ascender la escalera y ella es el otro objeto que sirve como indicio de la lucha del personaje por tratar de encajar (ascender) versus aceptar su propia violencia (el descenso). Las escaleras son la manifestación visual de la contención versus el impulso violento de un hombre frustrado con su vida. Y es paradójico que cuando asume la violencia, esa risa epiléptica llena de dolor ahora es alegría… es placer.

La sociedad es responsable de sus propios males y Gotham es responsable del surgimiento de Joker. En la película, Phillips nos muestra un rostro de Wayne (el padre de Bruce, futuro Batman) tan indiferente y narcisista, que llama “payasos” a los que protestan. Si bien la película es ambigua sobre si el asesinato de Wayne es o no una alucinación de Arthur, la conclusión del director es cuestionar el rol de la sociedad ante el sufrimiento de uno (o varios) de sus miembros.

La comedia

Es otro subtema donde el director apunta su crítica social usando a Arthur y a su alter ego Joker como metáfora. Artur quiere ser comediante. Constantemente va a bares donde presentan varios stand up. Estudia a sus colegas y en su cuaderno puede leerse las anotaciones: “jokes about sex are funny”. La película es también una radiografía para aquellos que se dedican a este oficio y la sociedad que los consume. Arthur también señala que la comedia es subjetiva: a unos puede gustarle y a otros no. En su performance, le preguntan “¿No tienes que ser gracioso?”. Y es abucheado tanto en el bar como en televisión nacional por medio del programa dirigido por Murray. Arthur es incomprendido en su humor por los adultos pero no por los niños, cuyas payasadas y bromas son tomadas a bien. Ya en su transformación, Joker se dirige tanto a Murray como a la audiencia para expresarles que la comedia no es humillación.

Todd Phillips es conocido por ser director de películas de comedia. Es el género más difícil de entrar en el cine y uno de los menos reconocidos tanto en el gremio como en los premios; sin mencionar que es al más se le exige de parte del público. Y ahí se enfila del director por boca del protagonista, haciendo ver al espectador que aquellos que se dedican a la actuación, escritura o dirección de comedia, no son ni bufones ni estereotipos.

Phillips no deja de hacer comedia en Joker, demostrando así su talento sin estropear el drama. Cuando Arthur asesina a Randall, su excompañero de trabajo, deja vivo a Gary e incluso le abre la puerta ya que este es enano y no alcanza el seguro de la puerta. Allí, en esa escena, hay humor y un sentido del mismo. La comedia no es banal ni vulgar, es un arte y como tal debe ser respetado.

Trailer de Joker. Video cortesía de Warner Bros Pictures

En cuanto a las referencias, Joker guarda similitudes con Taxi Driver y The King of Comedy (haciendo un guiño a esta en algunas secuencias, incluso con su actor Robert De Niro), The clockwork orange, Network  y  One  flew  over the cuckoo’s nest. Sin embargo, ella misma también se cultiva como un referente por medio de la banda sonora de Hildur Guðnadóttir y la dirección de arte que recrea a Gotham de los años 80. El fuerte de la película está en el actor (Joaquín Phoenix), quien entendió perfectamente al personaje y la intención de un guion, cuya fotografía imita (en las escenas íntimas de transformación de Arthur en Joker), a un documental.

Joker es angustiante. Aunque no se lo proponga, el espectador siente empatía por un hombre que lleva sobre sí mucho sufrimiento y es, a la vez, testigo de cómo en él se gesta el germen más frenético e impulsivo de la violencia. No es en sí una película glorificadora como muchos la hicieron ver. Deadpool e incluso Logan fueron más expresivos en este punto. Joker inspira miedo porque la violencia es la sombra misma del hombre. Además, encarna la dolorosa sentencia de la indiferencia hacia los marginados, en este caso, los enfermos mentales. Por supuesto que el espectador se ha visto cuestionado por sentir compasión por el mayor villano de todos los tiempos. Pero es buena la duda porque ella mueve hacia la madurez. Estamos, pues, ante una nueva manera de mirar a los villanos y quizás, un día, a los superhéroes.

Para saber más sobre la ficha técnica de Joker, visita IMDb.

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