El ocaso de la creatividad de Black Mirror

  • Black Mirror (2011) es creada por Charlie Brooker.
  • Es producida en el Reino Unido y transmitido por Netflix.
  • Cuenta con cinco temporadas de historias independientes, y un episodio en formato película llamado Bandersnatch.
Black Mirror, episodio Smithereens. Imagen cortesía Netflix

Después de los comentarios y desaciertos con Bandersnatch, episodio convertido en largometraje con una promesa de falsa interactividad (el tema es mejor que la historia); la quinta temporada de Black Mirror prometía superarse. Las expectativas fueron opacadas con los tres episodios estrenados (Striking Vipers, Smithereens  y Rachel, Jack and Ashley Too), y que evidencian la falta de creatividad de los guionistas.

Se recalca el mensaje positivo detrás de cada episodio, dos de ellos con un final feliz (Striking Vipers y Rachel, Jack and Ashley Too) y otro por medio de la moraleja (Smithereens). Quizás esta decisión viene impulsado por los comentarios acerca del sobreexplotado fatalismo de la tecnología en Bandersnatch. La quinta temporada no podía continuar desgastando el tan explorado fatalismo. Cada tema es diferente pero gira alrededor del mismo protagonista: la tecnología. En la quinta temporada se centran en la realidad virtual de los videojuegos (el tema es el romance), las redes sociales (cuyo tema es la culpa), y los hologramas de las estrellas pop (el tema es la identidad) en el tercer episodio cuya artista promovida fue Miley Cyrus.

Black Mirror, episodio Striking Vipers. Imagen cortesía Netflix 

Hay una buena intención con los tres episodios acerca del peligro de los usos de la tecnología. Y con buena intención se hace referencia al tema y el aspecto de la tecnología, que son acertados y contemporáneos (las consecuencias sobre la interacción en los videojuegos, las secuelas de la adicción a las redes sociales y la avaricia en la industria musical). Sin embargo, la debilidad de la temporada es la ejecución de las narrativa en sus personajes, evolución y acción que desarrollan. No hay riesgo en la fotografía, en la banda sonora o en guion. Siguen presentes los subtemas como la vida privada y pública del sujeto, la homosexualidad, el acceso a la información, la familia, el trabajo, la amistad, la memoria humana y la inteligencia artificial; tratados de manera superficial.

Black Mirror necesita renovarse. Vive hoy a costa de la fama adquirida de su primera temporada y del episodio San Junipero.  El sentido apocalíptico de la tecnología ya no genera mayor suspenso ni sorpresa. Ni siquiera la presencia y promoción de Miley Cyrus pudo detener la ola de críticas sobre la temporada. Quizás Black Mirror sea una metáfora de sí misma: la fama te devora y los espectadores, a través de la misma tecnología, seremos testigos de ello.

Trailer de Black Mirror en su quinta temporada. Video cortesía Netflix

Para conocer la ficha técnica de Black Mirror, haz clic en IMDb.

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