Una sombra en el remake de A star is born

  • A star is born (2018) es la primera película que dirige Bradley Cooper, donde actúa también junto a Lady Gaga.
  • Es también la cuarta versión o remake de la presentada en 1937 dirigida por William Wellman cuya actriz principal es Janet Gaynor, la de 1954 dirigida por George Cukor e interpretada por Judy Garland, y la de 1976 dirigida por Frank Pierson y protagonizada por Barbra Streisand.
A star is born, imagen cortesía Warner Bros Pictures

Lady Gaga es una máquina del mercadeo. Atrae sobre sí todas las atenciones, en especial de sus fans. Conocida en la industria musical, ya coqueteó con la actuación a través de la serie de televisión AHS: Hotel (2015). Ahora, su gran debut en el cine le viene como anillo al dedo. Veamos qué presenta A star is born desde el guion.

El tema de A star is born 2018 es la superación a través de una historia romántica entre un cantante de música country adicto a las drogas, Jackson Mayle (Bradley Cooper), y una aspirante a cantante que es mesera, llamada Ally, (Lady Gaga).  Ally no tiene apellido. No sabemos si fue un error de guion o simplemente se intenta emular a Madonna, Cher o la propia Gaga en este sentido.

¿Cuál es el aporte de la 2018? A diferencia de sus antecesoras, esta versión profundiza el personaje masculino. Pero esto es una contradicción con el propio nombre de la película. A star is born debería hablar sobre la chica que logra su meta, no del hombre que intenta redimirse. Ally queda relegada a un segundo plano, tanto en cámara como en guion, pues Jackson Mayle toma el timón de la historia, ya sea cuando la consigue y la lleva al escenario a cantar por primera vez (increíble escena) como cuando le pide perdón a su hermano y le dice que lo admira (otra increíble escena). Esto es problema de guion pero no es el único.

Ally/Gaga busca que la acepten por su físico, que no quiere cambiar porque desea que la valoren por su talento. Y en vez de seguir la ruta ya anclada en la frase del personaje, el guion da un giro extraño y confuso para el espectador. Ella consigue un contrato donde le piden que cambie su apariencia y que se amolde a un parámetro establecido en la industria musical. Pareciera entonces que la moraleja es: si quieres lograr tu sueño, cambia porque ser tú misma no sirve. Esto no es nuevo. La versión de 1937 hace exactamente lo mismo. Esther Blodgett es obligada a cambiar su nombre e historia de vida para adecuarse al paradigma de la actriz glamorosa de Hollywood impuesta por los poderosos estudios. Pero han pasado 81 años y pareciera que seguimos promoviendo una imagen y nada más que eso.

Recomiendo ver la película. Tiene un hermoso soundtrack y la mejor canción principal de todas las películas estrenadas. La actuación de Cooper es memorable y quizás en un futuro, esta película nos ayude a ver la evolución de Gaga como actriz.

Trailer de A star is born, cortesía Warner Bros Pictures


Puedes consultar la ficha técnica de la película acá IMDb

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *